El gato del espejo se sustenta de mi biblioteca personal, de videos filmados por mí en lecturas, actos culturales, presentaciones de libros, recitales, conferencias, encuentros de poetas etc.. Y que comparto públicamente subiéndolos a mi canal de you toube. Como así también de mi archivo fotográfico personal. Todo lo publicado es sin fines de lucro y solo con el fin de difundir. Podes copiar, levantar, usar nuestro material pero solo te pedimos una cosa, por favor, cita la fuente.

Te invitamos a perderte en los laberintos, a reflejarte en los abismos de los espejos, a navegar por la maravillosa tierra del ensueño que es la Poesía. El Gato del Espejo.Este es un espacio para la resistencia, para derrotar el olvido y celebrar siempre la vida. También para ser confabuladores nocturnos, dueños de nuestros sueños y nuestras esperanzas, este es un lugar que se pulsa desde el gesto sincero y hospitalario propio de la amistad que reinventa mágica y misteriosamente al otro y a los otros.El Gato del Espejo dónde puedes a recorrer el camino del lenguaje sencillo, de la imagen sutil y la pasión más sagrada a través de palabras empapadas de magia: POESÍA. LITERATURA. ARTE.“Poemas para compartir y regalar”. Un lugar que tiende a convertirse en un remolino de hojas sueltas que el viento transporta, de lágrimas como cristales musicales.Una colección de carteles, poemas, imágenes, cuentos, palabras, música y fotos involuntariamente cómicas y también una manera de mirar, de detenerse un poco y dejar que lo cotidiano sea atravesado por el asombro.El Gato del Espejo pretende ser un conjunto de frases nómades que emigran de manos en manos, de corazones en corazones, un cuaderno de bitácora como un árbol que brinde sus hojas, para que puedas compartir y regalar en cada texto, la magia, que contiene este puñado de palabras.

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mayo 08, 2017

XXXII, Leopoldo “Teuco” Castilla

XXXII 

Iba yo por el salar
y un hombre me saludó
desde entonces nadie sabe
dónde estoy, qué me pasó.

El silencio es azul. La montaña
como una loca
arrastra sus arterias,
se arranca las piedras alarmadas
la violencia del metal y el perdón de la nieve,
inquiere
con el cóndor que vuela en el olvido,
en el hielo, en el ventisquero
y no da con el mar que ha desaparecido.

No se acerca al salar la cordillera.
Es ánima ese páramo
donde golpea el océano con olas que no hay,
con espuma difunta.
Sin barcos, sin viento, sin peces y sin pájaros.


En el calvario sólo la respiración
de ese hombre con un hacha
como un solazo,
dividiendo la sal,

Vende panes de cemento.
Vende los huesos del mar.


Leopoldo “Teuco” Castilla

mayo 07, 2017

Oscuridad, Leopoldo "Teuco" Castilla

OSCURIDAD

Toco el espejo a oscuras. Una planicie indefensa
donde pierdo mi frontera
y mis huesos pierdo
como si el espacio me hubiera envenenado.

Si cruzo esta noche, si amanece,
pínteme la vida
porque nunca es el mismo
el resucitado,
de madre, en el mirar eternamente,
y, de tanto morir,
padre.

Soy yo la oscuridad.
Yo, las inclemencias del que no se ve

y,
porque he visto,
soy el que mendiga.


Leopoldo "Teuco" Castilla

mayo 06, 2017

Transmutación, Leopoldo "Teuco" Castilla

TRANSMUTACIÓN
                            
Un día tu pelo está ido,
despegado
y habla, lengua de palo la calavera.

Tu semblante se va para salvarse.
Ya no tienes animal en dónde verte,
soporta los últimos, precarios,
insectos de tus ojos,
el hueserío de tu risa.

Devuelve el pez de tu deseo,
tu conocimiento
al agua,
al pájaro
tu instante,
y, antes de irte,
devuelve tu pequeño infinito
-y agradece-
a la víbora.


 Leopoldo "Teuco" Castilla

mayo 05, 2017

El amanecido, Leopoldo "Teuco" Castilla

EL AMANECIDO

¿Qué estaré siendo yo de este lugar
que ha parido la presa de su cacería?
Entenado de mis muertos
llevo una flor a su caridad
para que vuelva en mí esta comarca,
pero es tarde,
el cielo envejeció
y el espacio ha crecido demasiado.

He gozado todos los sonidos,
me he dejado llorar
por ojos difuntos,
he besado a mi época en la lengua
y a esta altura
soy el cielo de mis fornicaciones
y la intemperie donde flameo, inhumano.

Entro a la tormenta de la casa vacía
y lluevo largamente,
con la copa en las raíces,
asfixiado por el aire,
y, enguantado por mi oscuridad,
pudro mi leña,
eyaculo el escenario,
pierdo los papeles, tacho la luz,
lastimo la función.

Los otros no saben que están dentro
de un día que no amaneció,
el que me he robado
mientras del suero de mi cerebro
se amamantaba la noche
cuando yo tiraba mis huesos al aire
y ni la muerte los reconocía.

Tengo dentro
un salto de pájaro espantado,
un niño helado en su futuro,
un camino que mno deja de ir
y un árbol inmóvil
soltando frutos oscuros.

No hay contemplación: mi limosna es mi cuerpo.
Ya no me sirve el universo
ni yo le sirvo.

Hacia una luz inválida se va el día.
Y no me lleva.
Donde yo duermo, trinan como perras,
mendigas, las palomas.

 Leopoldo "Teuco" Castilla


mayo 03, 2017

XI, Leopoldo “Teuco” Castilla

XI

Un hombre
cae
hasta perder su nombre

el futuro no alcanza
la velocidad de la sangre.

En el salto
sólo el salto es alguien.


Leopoldo “Teuco” Castilla

mayo 02, 2017

Ella se descuida, Leopoldo “Teuco” Castilla

 Leopoldo “Teuco” Castilla nació en Salta, Argentina, en 1947. Sus primeras ediciones de poesía datan de 1968. Se exilió en España, a raíz de la persecución de la dictadura cívico-militar que asoló al país a partir de 1976. Lleva publicadas más de treinta obras, entre poesía, narrativa y ensayo.  Poemas suyos están traducidos al alemán, chino, francés, inglés, italiano, macedonio, portugués, ruso, sueco y turco. Su cuento “La Redada” fue llevado al cine como largometraje, con dirección de Rolando Pardo. Tiene numerosos Premios y Reconocimientos como el Valera Mora, el Premio Municipal de Poesía de la Ciudad de Buenos Aires, 1998-1999, y el Premio de Poesía del Fondo Nacional de las Artes, de Argentina, en 2000. 
Ella se descuida

la armonía no existe
basta un movimiento

para que en el orden gima
de nacimiento
lo que esta por morir


Leopoldo “Teuco” Castilla

octubre 03, 2016

Calor, Leopoldo “Teuco” Castilla

Calor
              
El cuerpo se antigua:
se le enfermó la muerte.
Transpira desconocido
como un deseo dentro de un santo.
El aire mira como un mudo.
No saben dónde irse las ventanas.

El espesor del presente
se ha emocionado con tus huesos.
Tus nervios brillan afuera.

Al final salta la sed como un escorpión
y bebe
        pero el agua ya no es de este mundo.


Leopoldo “Teuco” Castilla

De: El amanecido (2005)

octubre 02, 2016

Tsunami, Leopoldo “Teuco” Castilla

   Tsunami

 Todo lo que estaba lejos
quedó espantado,
tiniebla tenía la comida
nervios al aire los jardines
la luz colgaba rota en el viento
los pájaros volaban sin salida
sonidos eran nuestros sueños
y sepelio del agua
            la duermevela.

Poco a poco los hombres regresaron a las casas
el camino a la tierra
y el mar a la distancia.

El horizonte, no.
El horizonte y nuestros ojos no volvieron nunca.

Leopoldo “Teuco” Castilla

(De “Durián")

octubre 01, 2016

Niebla en el amazonas, Leopoldo “Teuco” Castilla

Niebla en el amazonas

Adentro de la niebla
pasa el funeral de la jangada,
las ramas boqueando
y el río
que ya ni sabe qué será del agua.

Se llaman, sin oírse, las orillas.
El barco
ya no piensa.
No respira
abismado
entre dos profundidades.

La selva está en la luna,
no vuelven en sí los árboles.

Nos lleva un alma.
Pasa el túnel vacío de la anaconda,
sin dónde el pájaro,
pasa el sueño, sólo el sueño, del caimán,
pasan los peces
                        Como ángeles.


Leopoldo “Teuco” Castilla  (De: Guarán )

septiembre 30, 2016

La anciana y el gallo, Leopoldo “Teuco” Castilla

La anciana y el gallo 

La anciana en cuclillas
tiene la misma altura que el gallo
que tienta un paso, cerca,
sin saber si ella es gente
                                               o leña.

Todo se ha derrumbado en la mujer,
menos los ojos clavados
en un antiguo porvenir.

Algo ha emboscado al tiempo
que no cesa
ni mueve esa balanza.
Algo espantó la naturaleza
de estas dos criaturas
feroces y exactas.

No queda nadie en el mercado de Rantepao.
La noche no oscurece al gallo, su hora alerta.
Ni a su enemiga:
la vieja que está y no está allí
fija
    mirándolo
                        desde el último día.


Leopoldo “Teuco” Castilla

(De “Durián")

septiembre 29, 2016

Intruso en una aldea de Laos, Leopoldo “Teuco” Castilla

Intruso en una aldea de Laos

Ya te están midiendo.
Te van a apagar el fulgor y la insolencia.
Bebes de su agua y el agua te desconoce.
Se ataranta el humo de sus chozas
y esa mujer desnuda se moja con una luz de guerra.
Qué haces en la aldea
rompiendo la hora del que miraba,
sus lugarcitos temblando,
                             su viejo nacimiento.
Si no te difuntan es por lástima
a ese pájaro ojoso
que te sostiene, insolado, en un cielo ajeno.
Ni gastan palabras. Así como has entrado,
perderá el oído tu camino.

Que los niños te persigan con piedras,
que las piedras te persigan,
que te expulsen,
que te arranquen la sombra, la tentación y el cuchillo.

Sólo así,
            desamparado,
                                   se mira el desamparo.     


Leopoldo “Teuco” Castilla

De Bambú (2004)

septiembre 28, 2016

Sobre el amor, Leopoldo “Teuco” Castilla

Sobre el amor
              
No creas que tu amor
depende de ti o de ella
de lo que sienten o ven o sueñan
hay metales, movimientos
campos de fuerza cuya acción no
empieza nunca
actos virtuales
que te despedazarían

en algún lugar
esas materias
esos instantes que contienen lo universo
libran una batalla

                              los que se aman
                              han sobrevivido.


Leopoldo “Teuco” Castilla 

septiembre 27, 2016

Dar la palabra, Leopoldo "Teuco" Castilla

Dar la palabra

La palabra luna, árbol, río, caballo
tan reales
que verán mi muerte.
Y mi muerte tan irreal
que nunca nos veremos.

¿He visto sólo las palabras del mundo?
Pétalos que caen en la oscuridad
fallecidos
de luz mía
y no hombres, animales, objetos ni planeta,
sólo un lento deshielo de mis ojos.

La imagen
             manchándome de sangre
y el pensamiento
             de humo
                         humano.

Todo el silencio, en voz alta,
del hueco
              donde estaba dios.


Leopoldo "Teuco" Castilla
De: El amanecido (2005)