El gato del espejo se sustenta de mi biblioteca personal, de videos filmados por mí en lecturas, actos culturales, presentaciones de libros, recitales, conferencias, encuentros de poetas etc.. Y que comparto públicamente subiéndolos a mi canal de you toube. Como así también de mi archivo fotográfico personal. Todo lo publicado es sin fines de lucro y solo con el fin de difundir. Podes copiar, levantar, usar nuestro material pero solo te pedimos una cosa, por favor, cita la fuente.

Te invitamos a perderte en los laberintos, a reflejarte en los abismos de los espejos, a navegar por la maravillosa tierra del ensueño que es la Poesía. El Gato del Espejo.Este es un espacio para la resistencia, para derrotar el olvido y celebrar siempre la vida. También para ser confabuladores nocturnos, dueños de nuestros sueños y nuestras esperanzas, este es un lugar que se pulsa desde el gesto sincero y hospitalario propio de la amistad que reinventa mágica y misteriosamente al otro y a los otros.El Gato del Espejo dónde puedes a recorrer el camino del lenguaje sencillo, de la imagen sutil y la pasión más sagrada a través de palabras empapadas de magia: POESÍA. LITERATURA. ARTE.“Poemas para compartir y regalar”. Un lugar que tiende a convertirse en un remolino de hojas sueltas que el viento transporta, de lágrimas como cristales musicales.Una colección de carteles, poemas, imágenes, cuentos, palabras, música y fotos involuntariamente cómicas y también una manera de mirar, de detenerse un poco y dejar que lo cotidiano sea atravesado por el asombro.El Gato del Espejo pretende ser un conjunto de frases nómades que emigran de manos en manos, de corazones en corazones, un cuaderno de bitácora como un árbol que brinde sus hojas, para que puedas compartir y regalar en cada texto, la magia, que contiene este puñado de palabras.

noviembre 03, 2016

El borracho, Aldo Luis Novelli



El borracho

                                     /a un poeta desconocido


bebía mi tercer cerveza en un bar de malamuerte
cuando se acercó arrastrando los pies

– ¿me daría unas monedas señor? –
– ¿y para qué son amigo? –
– bueno, le aseguro que no son para comprar un litro de leche –
– bien, y dígame ¿qué hace usted de su vida? –
– beber ¿y usted señor? –
– yo…soy poeta…creo –
– ah, no está muy seguro, yo estoy seguro de ser borracho –
– de acuerdo y ¿qué hace un borracho cuando está sobrio para hacer de éste mundo perverso y absurdo un lugar mejor? –
– mire señor, yo no sé muy bien la diferencia entre estar sobrio o borracho, pero de algo estoy seguro, los sobrios destruyeron el mundo –
– tiene razón amigo, el poeta es usted, tome este billete, pero con una condición, no lo vaya a gastar en leche -.


NOTA SOBRIA

Borracho
En muchas regiones rurales de España, aún hoy es habitual servir el vino en odres o botas de cuero, usados desde muy antiguo con este objeto. En el catalán del siglo XIV y en el castellano del siglo XV, estos odres se llamaron borracha, palabra que, según Corominas, se habría formado por el cruce de las voces catalanas botella (odre) y morratxa (redoma). A su vez, esta última palabra se derivaba del árabe mirassa, que también significaba ‘redoma’. Más adelante, se llamó en español borracho al sujeto que, igual que la bota, estaba ‘lleno de vino’, o sea, embriagado.

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