El gato del espejo se sustenta de mi biblioteca personal, de videos filmados por mí en lecturas, actos culturales, presentaciones de libros, recitales, conferencias, encuentros de poetas etc.. Y que comparto públicamente subiéndolos a mi canal de you toube. Como así también de mi archivo fotográfico personal. Todo lo publicado es sin fines de lucro y solo con el fin de difundir. Podes copiar, levantar, usar nuestro material pero solo te pedimos una cosa, por favor, cita la fuente.

Te invitamos a perderte en los laberintos, a reflejarte en los abismos de los espejos, a navegar por la maravillosa tierra del ensueño que es la Poesía. El Gato del Espejo.Este es un espacio para la resistencia, para derrotar el olvido y celebrar siempre la vida. También para ser confabuladores nocturnos, dueños de nuestros sueños y nuestras esperanzas, este es un lugar que se pulsa desde el gesto sincero y hospitalario propio de la amistad que reinventa mágica y misteriosamente al otro y a los otros.El Gato del Espejo dónde puedes a recorrer el camino del lenguaje sencillo, de la imagen sutil y la pasión más sagrada a través de palabras empapadas de magia: POESÍA. LITERATURA. ARTE.“Poemas para compartir y regalar”. Un lugar que tiende a convertirse en un remolino de hojas sueltas que el viento transporta, de lágrimas como cristales musicales.Una colección de carteles, poemas, imágenes, cuentos, palabras, música y fotos involuntariamente cómicas y también una manera de mirar, de detenerse un poco y dejar que lo cotidiano sea atravesado por el asombro.El Gato del Espejo pretende ser un conjunto de frases nómades que emigran de manos en manos, de corazones en corazones, un cuaderno de bitácora como un árbol que brinde sus hojas, para que puedas compartir y regalar en cada texto, la magia, que contiene este puñado de palabras.

septiembre 23, 2016

4, Rafael Horacio López

4

Voy caminando las sombras
de los talas, piquillines.

Un día me fui
Pero volví
como en un sueño largo
Sin embargo
ya nada era igual, todos habían partido
ignorando la leche de los choclos,
las vainas generosas de los algarrobos,
la huella delatora de los pumas.

Voy caminando
Recordando a la dorada luna
que allá en mi infancia
iluminaba mi camino de palabras:
mi vocación de pájaros azul
me acercó a la riqueza de la rima.

Mi madre me miraba y me dejaba hacer.
Mi padre caminaba los cuchillos
de una humilde herencia
y los caminos amargos
de los vinos largos. Y seguí caminando
como un toro "herido, la noche de los algarrobos,
de los quebrachos y piquillines.

Rafael Horacio López

De tronco Pueblo Viejo (Abril 2014)

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